Las cooperativas de músicos surgen para evitar la inseguridad jurídica que sufren estos profesionales, de la necesidad de documentar la prestación de servicios que desarrollan con su actividad así como su correspondiente pago y cobro, mediante la emisión de una factura.
Ahora bien para llevar a cabo esa emisión, deben de cumplir una serie de obligaciones laborales y tributarias, lo que implica un coste que en muchos casos los músicos no pueden asumir ya que superan su retribución.
¿Qué entendemos por cooperativa?
Cooperativa es una sociedad constituida por personas que se asocian para el desarrollo de una actividad.
Esta forma jurídica es beneficiosa para los músicos, puesto que garantiza el poder emitir facturas, su cotización, la reducción de costes que son asumidos por todos los cooperativistas. A esto habría que añadirle también las ventajas fiscales de las que se beneficia una cooperativa.
Obviamente el ser cooperativista implica algún inconveniente como que todos tengan que participar en la toma de decisiones, y no siempre se coincide; en ocasiones resulta complicado obtener la rentabilidad necesaria…
Podríamos decir que la cooperativa es una forma de unirse igualitariamente para desarrollar una actividad económico-social, esta unión es conveniente, podríamos incluso considerarla como necesaria para hacer frente a la situación actual que atraviesa la música y los profesionales de este sector.

